SCRUM. Metodología.

Mejorando las competencias de la generación del boligrafo Bic

Scrum. En esta ocasión, prolongando la entrega denominada ‘Mejorando las Competencias de una Generación’, que comencé la pasada semana, quisiera hablaros de la ‘Metodología SCRUM’ o, lo que es lo mismo, modos ágiles de elaborar proyectos enfocados al éxito. El término ‘Scrum’, que históricamente proviene del Rugby, representando la formación en grupo para disputar la pelota, fue acuñado por Ikujiro Nonaka e Hirotaka Takeuchi a principios de los 80, para mejorar la forma de trabajar en equipo, mejorando no sólo la productividad, sino la eficacia del mismo ante la incertidumbre.

El método, no es más que un proceso empírico, un protocolo de buenas prácticas de la empresa, que potencia la transparencia, todos lo miembros son conscientes de lo que se hace, cómo se hace y los riesgos posibles; la adaptación, mediante el seguimiento constante del proyecto; y la inspección, que permite que un fracaso (un fallo en el sistema) se convierta en un éxito, ya que éste quedará recogido y documentado.

Podemos decir que, este código de actuación, se premia el ‘mea culpa’, con el fin de eliminar la incertidumbre del entorno en el que se desarrolla, sin que ninguno de los miembros que forman el equipo pueda establecer juicios de valor al respecto, sino aprender de los errores, analizarlos y, por supuesto, resolverlos con mayor agilidad.

El ‘Scrum’ está enfocado al desarrollo de proyectos complejos, aunque es perfectamente aplicable a otros más simples. Un magnífico ejemplo de la metodología a la que nos referimos podemos encontrarlo en los nuevos modelos de negocio ‘StartUp’, que provocan el crecimiento de su actividad a través del ‘Lean StartUp’, conocimientos validados, medibles y con valor. Ambas disciplinas tienen una relación directa con la organización, la planificación y la motivación de ‘Lean Management’, recogida en el Project Management Institute.